LOS ANGELES, 29 de julio /PRNewswire-HISPANIC PR WIRE/ – A la mayoría de nosotros nos gustaría creer que controlamos la cantidad de alimentos que comemos. Confiamos en nuestro organismo para que nos diga cuándo estamos llenos, y que después que hemos terminado, tengamos una idea acertada de cuánto hemos comido.
Pero eso no es cierto. “Las investigaciones nos dicen que ciertas señales sutiles en nuestro entorno pueden llevarnos a servirnos más de lo que necesitamos y a comer más de lo que deberíamos“, dijo Luigi Gratton, M.D., vicepresidente de asuntos médicos de Herbalife. “Los platos más grandes — incluso los cubiertos para servirse más grandes — pueden ocasionar un consumo excesivo“. En un experimento en el que los participantes se sirvieron helado ellos mismos(1), las personas que recibieron tazones y cucharas más grandes se sirvieron 57 por ciento más helado que los que tenían platos y cubiertos para servirse más pequeños.

